Quien más y quien menos ha sufrido estrés en algún momento… pero ¿sabías que también puede afectar a tu salud bucodental?
Antes de entrar en materia, conviene aclarar qué entendemos por estrés.
El estrés es un estado de tensión física y/o emocional provocado por una exigencia superior a nuestra capacidad habitual de respuesta. Puede causar múltiples trastornos, tanto físicos como psicológicos, y nadie está exento de sufrirlo.
Entre los efectos que puede tener en nuestra boca, destacan varios que conviene conocer.
💧 Sequedad bucal y más riesgo de caries
Uno de los síntomas más habituales del estrés es la sequedad bucal.
Cuando estamos tensos, la boca produce menos saliva; además, muchos medicamentos asociados al estrés, como los que tratan la ansiedad o la depresión, incrementan aún más esta sequedad.
La saliva es la primera defensa natural frente a las bacterias.
→ Menos saliva = más acidez = más riesgo de caries.
El esmalte queda desprotegido y las bacterias pueden dañarlo con mayor facilidad.
😬 Bruxismo
El bruxismo, o rechinar de dientes, es uno de los efectos más frecuentes del estrés.
Es un hábito involuntario que ocurre principalmente durante el sueño, aunque puede aparecer también en vigilia.
Si no se trata, puede derivar en:
- Desgaste dental.
- Sensibilidad.
- Dolor mandibular.
- Dolor de cuello, cabeza y oídos.
- En casos graves, incluso pérdida de piezas dentales.
El estrés es considerado una de las principales causas del bruxismo.
🔥 Herpes labial
El herpes labial está causado por el virus del herpes simple. Tras la infección inicial, el virus permanece latente y puede reactivarse ante determinadas circunstancias.
Una de las más comunes es… el estrés.
Cuando estamos estresados, nuestras defensas bajan, nuestro sistema inmunitario se debilita y el virus puede reaparecer con mayor facilidad.
🩹 Aftas
Las aftas son pequeñas úlceras blanquecinas que aparecen en la mucosa bucal.
Aunque su origen es multifactorial, están muy relacionadas con un descenso de las defensas.
El estrés debilita el sistema inmunitario, haciendo más probable la aparición de estas molestas lesiones.
🦷 Gingivitis y periodontitis
El estrés también puede influir en la enfermedad periodontal. Por un lado, aumenta en el organismo los niveles de cortisol, una hormona que favorece la inflamación de las encías.
El resultado:
- Encías enrojecidas.
- Inflamación.
- Sangrado.
- Mayor riesgo de periodontitis
Además, cuando estamos estresados solemos descuidar hábitos como la alimentación o la higiene bucodental, lo que facilita la acumulación de placa bacteriana.
Como ves, el estrés puede estar detrás de muchas de las principales enfermedades bucodentales. Por eso es tan importante prestarle atención y actuar cuanto antes.