Aunque el esmalte es el material más duro de nuestro cuerpo, las fracturas dentales siguen siendo una de las urgencias más habituales en las clínicas dentales. Pueden producirse tanto en dientes de leche como en dientes permanentes, por lo que afectan por igual a niños y adultos.
Las causas más frecuentes son caídas, golpes, deportes de contacto o accidentes de tráfico. Sin embargo, también pueden aparecer por caries avanzadas, descalcificación dentaria o desgaste del esmalte provocado por hábitos como el bruxismo.
En este artículo te explicamos cómo identificar una fractura dental, los tipos de fracturas que existen y los tratamientos más recomendados.
Síntomas de una fractura dental
A veces una fractura dental es evidente, pero en otras ocasiones pasa desapercibida porque no siempre se produce por un gran traumatismo. Por eso, ante cualquier duda, es fundamental acudir de inmediato a tu dentista.
Los síntomas más comunes son:
• Dolor agudo al morder.
• Sensibilidad al tacto.
• Dolor o molestia al comer o beber.
• Dolor intermitente que aparece y desaparece.
• Sensibilidad dental marcada al frío o al calor.
Cuanto antes se trate una fractura dental, mejores serán los resultados y menor el riesgo de complicaciones.
Tipos de fracturas dentales
Estos son los principales tipos:
Fractura o fisura del esmalte Es la más leve. Se produce cuando aparece una pequeña grieta superficial. Si no se trata, puede aumentar la sensibilidad o favorecer infecciones.
Fractura coronaria
Afecta a toda la corona del diente y puede ser:
- Sin afectación pulpar: solo esmalte y dentina.
- Con afectación pulpar: la fractura llega hasta los tejidos internos del diente.
Se rompe la raíz del diente. Suele detectarse por la movilidad del fragmento coronal.
Fractura corono–radicular
Afecta tanto a la corona como a la raíz. Es una de las más graves y, en la mayoría de casos, obliga a extraer el diente.
Tratamientos para las fracturas dentales
El tratamiento dependerá del tipo de fractura:
Fractura dental leve
(Fisura del esmalte o fractura coronaria sin afectar la pulpa) Se suele tratar con un empaste, reconstrucción de composite o, en dientes anteriores, carillas de composite o cerámica.
Fractura dental moderada
(Con afectación pulpar) Se realiza una endodoncia y después una reconstrucción. Para proteger la pieza suele necesitarse una corona dental.
Fractura dental severa
(Afecta a la raíz) En este caso no es posible salvar el diente, por lo que se procede a la extracción. Después se recomienda rehabilitar la zona con un implante dental, la opción que mejor conserva el hueso y devuelve estética y función.
Las fracturas dentales son más comunes de lo que parece y pueden pasar desapercibidas si no causan un dolor intenso desde el principio. Ante cualquier sospecha, es fundamental acudir cuanto antes al dentista para evitar complicaciones y asegurar el mejor tratamiento posible. En Clínica Dental González Franco, en León, estamos preparados para atenderte con rapidez y ayudarte a conservar tu salud dental ante cualquier tipo de fractura.