¿Sabías que existe una relación directa entre la salud bucodental y la diabetes? Diversos estudios lo demuestran.
Las personas con diabetes son más propensas a desarrollar enfermedades bucales, especialmente aquellas relacionadas con las encías, como gingivitis y periodontitis.
Además, la relación también funciona en sentido inverso: quienes padecen enfermedad periodontal tienen más probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2 que las personas con encías sanas.
Si tienes antecedentes familiares de diabetes o una mayor predisposición a problemas de encías, este artículo te interesa.
La interrelación entre la diabetes y la enfermedad de las encías
Existe una relación bidireccional entre ambas. Cada una puede favorecer la aparición y el avance de la otra.
- Circulación más lenta: La diabetes reduce la velocidad del flujo sanguíneo y dificulta el transporte de oxígeno, lo que incrementa el riesgo de infecciones en las encías.
- Glucosa elevada: Si la diabetes no está bien controlada, los niveles altos de azúcar favorecen el crecimiento bacteriano y aumentan el riesgo de enfermedad periodontal.
- Resistencia a la insulina: La enfermedad periodontal puede empeorar el control de la glucemia, dificultando la regulación de la insulina.
Este círculo vicioso explica por qué es tan importante vigilar de cerca la salud bucal en pacientes diabéticos. En esta infografía del Consejo General de dentistas se muestra esta relación.
Enfermedades bucodentales relacionadas con la diabetes
Gingivitis
Es la forma inicial de la enfermedad de las encías. Se manifiesta con inflamación y sangrado. La diabetes reduce la capacidad del cuerpo para combatir bacterias, favoreciendo la acumulación de placa y sarro.
Periodontitis
Si la gingivitis no se trata, puede evolucionar a periodontitis, una afección avanzada que destruye el hueso y tejido que sostienen los dientes. La diabetes agrava este proceso y, a su vez, la periodontitis empeora el control del azúcar en sangre.
Caries
Los niveles elevados de glucosa en sangre se reflejan también en la saliva. Las bacterias se alimentan de azúcar, por lo que aumenta el riesgo de caries.
Aftas
Las personas diabéticas son más propensas a desarrollar candidiasis oral, una infección por hongos cuyo síntoma frecuente son las aftas o llagas dolorosas.
Xerostomía
La sequedad bucal es común en personas con diabetes debido a la menor producción de saliva. La saliva es fundamental para evitar la caries y otras afecciones, por lo que la xerostomía incrementa los riesgos.
La prevención, clave para frenar el círculo vicioso
Para reducir los riesgos derivados de la relación entre diabetes y enfermedad de las encías, la prevención es esencial:
- Realiza controles periódicos de tus niveles de glucosa.
- Acude al dentista para limpiezas profesionales y revisiones.
- Informa siempre a tu dentista si eres diabético.
- Mantén una higiene bucodental rigurosa (cepillado, hilo dental y enjuague).
- Evita hábitos nocivos como el tabaco.
Presta atención a señales tempranas de problemas en las encías: sangrado, inflamación o enrojecimiento.